BARRA



lunes, 4 de agosto de 2014

Carta a un Rey



























Érase una vez un rey que escogió un príncipe con quien desposar a su hija la princesa.
Un chico inteligente y hermoso, que hablaba francés, hacia esgrima con el pié y programaba en HTML, pero que no resultó del agrado de la princesa.

- "Yo quiero casarme con un chico que no haya crecido como es normal. 
Quiero casarme con un hijo de la naturaleza, con un salvaje de tierra o con un sireno de mar.
Quiero que tenga la bravura del océano o la magia que la tierra encierra.
Un muchacho que trepe intrépido el mar y que buce en los fondos de su tierra.
Yo no quiero casarme con un chico normal.
Quiero un muchacho que me traiga los encantos de la vida, la luz de las luciérnagas, el sabor de roca de mar, los granos de arena sedosa, la caricia de las hierbas guardianas de chinches escudo y escarabajos del romero, olores de mora y de sal.
Yo no quiero casarme con un chico normal".